Colapsó la obra que se llevaba a cabo en la calle Dean Fúnes.
La calle Deán Funes, en pleno microcentro de la ciudad de Salta, volvió a colapsar y desnudó una vez más las falencias estructurales de la obra pública municipal en la gestión de Emiliano Durand. Vecinos y frentistas de la zona venían advirtiendo desde hace semanas desniveles y un paulatino hundimiento en la calzada, pero la solución llegó tarde: las últimas lluvias terminaron de ceder el terreno tras la rotura de un caño subterráneo, dejando un pozo de grandes dimensiones y la arteria totalmente intransitable.
Lo escandaloso del caso es que se trata de un tramo entregado hace apenas unos meses, cuyo proceso de remodelación ya había generado malestar por las prolongadas demoras en su ejecución.
Las constantes interrupciones del tránsito durante aquellos trabajos habrían provocado severos perjuicios económicos en los comercios céntricos, los cuales habrían registrado una drástica caída en sus ventas debido a la dificultad de acceso para los peatones y clientes.
Hoy, con el pavimento destruido y cuadrillas operativas trabajando a contrarreloj para intentar emparchar la falla, la escena expone la presunta falta de inspecciones rigurosas sobre las contratistas. El temprano colapso del terreno reavivó las críticas por la escasa durabilidad de inversiones millonarias que, según estimaciones del sector comercial, habrían representado importantes pérdidas operativas sin garantizar una solución definitiva a la infraestructura urbana.
La situación volvería a poner sobre la lupa la falta de coordinación entre la comuna y las prestadoras de servicios subterráneos. Mientras la arteria permanece bloqueada, comerciantes de la zona evalúan los eventuales costos adicionales que este nuevo corte prolongado podría generar en sus ingresos, al tiempo que exigen precisiones sobre los plazos reales de reparación.
Fuente: Leones TV
